Esta ubicación comercial es un centro de reciclaje y un centro comunitario, lo que lo convierte en un hub multifacético para los residentes de Madrid. La agencia forma parte del Ayuntamiento de Madrid y se encuentra en el distrito de Usera. El centro de reciclaje cuenta con varias características, entre ellas la aceptación de botellas de plástico, latas de metal, bombillas de luz, cartuchos de tinta, botellas de vidrio, electrónicos, ropa y baterías. El centro es accesible en silla de ruedas, lo que lo hace conveniente para las personas con discapacidad. Los horarios de funcionamiento del centro son bastante flexibles, con horas extendidas en los días hábiles y horas más cortas en domingo. A pesar de algunos comentarios negativos de los clientes, el centro parece tener sus fortalezas, con algunos empleados siendo muy útiles y otros siendo más desafiantes. Hay varias ocasiones de comportamiento inadecuado por parte de los empleados, pero también varias experiencias positivas. Sin embargo, la experiencia en general puede mejorar con una mejor formación y comportamiento del personal. El problema destacado es la variable calidad del servicio proporcionado por el personal, con algunos siendo poco útiles y descorteses.