Esta escuela de arte ha creado un entorno acogedor e inclusivo para estudiantes de todas las edades y niveles de habilidad. Con una variedad de clases disponibles, los estudiantes pueden elegir entre horarios de mañana y tarde, con opciones para asistir 2 o 4 horas a la semana. El enfoque de enseñanza personalizado de la escuela permite que cada estudiante avance a su propio ritmo, y las clases están dirigidas por el artista experimentado Óscar Méndez Lobo.Las instalaciones de la escuela también son destacables, con entrada y baño accesibles para sillas de ruedas, y baños neutrales en cuanto al género. Esto hace que sea un espacio accesible y cómodo para todos.Sin embargo, algunos estudiantes han expresado preocupaciones sobre el estilo de enseñanza, afirmando que se centra demasiado en copiar de fotografías en lugar de fomentar la creatividad. Esto podría ser un inconveniente para algunos estudiantes que buscan un enfoque más exploratorio del arte.En general, la escuela ofrece un gran equilibrio entre estructura y creatividad, lo que la hace una excelente opción para aquellos que quieren aprender y disfrutar del arte en un entorno de apoyo.