Este restaurante es un gran descubrimiento en Madrid, que ofrece un sabor único y auténtico de la cocina china. El estofado de cerdo de Longjiang es imprescindible, con su carne tierna y sabores ricos. El tamaño de la porción es generoso y la combinación con arroz fragante es simplemente deliciosa. El restaurante también ofrece otros platos característicos, lo que lo hace una excelente opción para aquellos que buscan probar algo nuevo.El restaurante tiene una atmósfera acogedora y casual, lo que lo hace perfecto para una comida rápida o cena. El personal es amable y acogedor, y el servicio es eficiente. El restaurante también es propiedad de una mujer, lo cual es un gran atributo.Un problema que destaca es que el restaurante parece tener algunas reseñas inconsistentes. Mientras que la mayoría de los clientes elogian la comida y el servicio, un cliente tuvo una experiencia negativa, afirmando que el tamaño de la porción era significativamente menor que de costumbre. Sin embargo, el propietario del restaurante respondió a la reseña, afirmando que tienen un sistema en lugar para garantizar que las porciones sean consistentes y que han revisado las imágenes de seguridad para confirmar que la afirmación del cliente no está fundamentada.En general, este restaurante es una excelente opción para aquellos que buscan una comida china deliciosa y auténtica en Madrid. Con sus porciones generosas, atmósfera acogedora y servicio amable, es un gran valor por el precio.