Este lugar es un buen lugar para jubilados, que ofrece una amplia variedad de servicios y servicios. El edificio mismo es accesible para sillas de ruedas, lo que lo hace fácilmente navegable para aquellos con problemas de movilidad. El personal es también muy amable y atento, proporcionando un ambiente acogedor para los visitantes. Las opciones de comida son asequibles, con precios que comienzan en 6,30 euros por comida. La instalación es impecable, y el ambiente general es acogedor e invitante. Una cosa que merece la pena destacar es las horas de funcionamiento inconsistentes, ya que actualmente está cerrado debido a la pandemia.