Este lugar es verdaderamente especial. El Sarama Equestrian Center Ponyclub & Restaurant se ha convertido en un favorito familiar para nosotros, y hemos tenido el placer de celebrar el cumpleaños de nuestra hija aquí durante los últimos dos años. La organización es impecable, desde los ponis y monitores hasta el menú, que se puede adaptar a las preferencias de cada niño. La atención del personal tanto a los padres como a los niños es excepcional, y las instalaciones son simplemente maravillosas, con un área sombreada para que los niños jueguen mientras disfrutamos de una comida o merienda.
La comida es deliciosa y el servicio es de primera categoría. Hemos tenido el placer de interactuar con muchos de los miembros del personal, incluido Ivan, que siempre es atento y amigable. Cuando el clima lo permite, montan mesas al aire libre, y es un lugar encantador para disfrutar de una comida o merienda. El menú ofrece una amplia variedad de opciones, y todo lo que hemos probado ha sido excelente.
El centro en sí es hermoso, con mucho espacio para que los niños corran y jueguen. Los ponis y caballos parecen bien cuidados, y el personal es conocedor y útil. Hemos tenido el placer de tomar clases con ellos, y los instructores son pacientes y alentadores.
Una cosa a tener en cuenta es que el área de estacionamiento es un poco ajustada, pero hay estacionamiento gratuito en la calle disponible cerca. Este lugar es una joya, y recomendamos encarecidamente que lo visiten familias, parejas y cualquier persona que busque una experiencia única y agradable. La atención al detalle del personal y su compromiso de brindar una experiencia maravillosa a sus invitados es verdaderamente impresionante. ¡No podemos esperar para regresar y visitar de nuevo!