Este centro ecuestre tiene mucho que ofrecer, con sus terrenos espaciosos y hermosa decoración. El equipo es muy amistoso y profesional, lo que te hace sentir a gusto. Los caballos están muy bien cuidados y parecen felices y saludables. El concepto del centro de corrales con refugios es una excelente idea, lo que permite a los caballos moverse y socializarse. Sin embargo, ha habido algunos problemas con el personal del centro que siendo algo groseros y su tratamiento de los caballos cuestionable. Los servicios en general están bien mantenidos, pero no hay suministro de agua, lo que significa que los visitantes no tienen duchas. Los áreas de monta están bien señaladas, pero no hay salidas a la campiña circundante. A pesar de algunos detalles menores, este centro es un lugar excelente para aprender a montar y cuidar a tus caballos. Los dueños son muy apasionados con su trabajo y se refleja en la forma en que gestionan el centro.