Este centro médico parece tener una calidad de servicio inconsistente, ya que algunos pacientes informaron experiencias positivas con ciertos doctores, como el doctor mencionado en la retroalimentación, pero otros se encontraron con rudeza, condescendencia y hasta negligencia. El proceso de programación de citas puede ser caótico, con algunos pacientes informando tiempos de espera de más de una hora en el cuidado urgente. El comportamiento del personal hacia los pacientes a veces es cuestionable, con algunos sintiéndose menospreciados y desestimados. Por otro lado, los precios del centro parecen ser competitivos y razonables. Desafortunadamente, la falta de innovación y voluntad de mejorar los servicios ofrecidos es evidente, ya que algunos pacientes han estado esperando meses para recibir tratamiento. La entrada accesible en silla de ruedas, el aparcamiento y el aseo son positivos, pero la experiencia en general deja mucho que desear.