El lugar dado ha recibido muchas quejas de los clientes en cuanto a la calidad del servicio. La mayoría de los revisores estaban descontentos con el trato que recibieron del personal, diciendo que eran poco útiles y tenían una mala actitud. Algunos revisores mencionaron que es difícil contactar a alguien por teléfono, y cuando lo hacen, se encuentran con rudeza y desconsideración. Un revisor incluso mencionó que el personal parece tener un problema personal para ayudar a las personas. La única reseña positiva mencionada en los comentarios fue sobre la doctora Irene García, quien fue elogiada por su profesionalismo y empatía.
Uno de los principales problemas del lugar es la dificultad para obtener una cita. Algunos revisores mencionaron que tuvieron que esperar mucho tiempo para que un médico los llamara, y otros dijeron que el personal de recepción no fue útil y no proporcionó información clara sobre cuándo podían ver a un médico. Esta falta de comunicación y accesibilidad ha generado mucha frustración y descontento entre los revisores.
El personal del centro parece tener una actitud negativa hacia los pacientes, con algunos revisores describiéndolos como "mal educados" o "malvivientes". Esto ha llevado a muchas quejas sobre el servicio, y algunos revisores incluso han dicho que no recomendarían el centro a otros.
Por otro lado, los horarios de funcionamiento y las instalaciones del lugar parecen ser suficientes, con revisores mencionando que el centro está abierto de 8am a 9pm, y que hay un baño disponible. Sin embargo, estos aspectos positivos están eclipsados por las reseñas negativas sobre la calidad del servicio.
En general, parece que el lugar tiene mucho trabajo que hacer en términos de mejorar la calidad del servicio y proporcionar una experiencia más positiva para sus clientes.