Este lugar ofrece un gran servicio a la comunidad, especialmente a los ancianos. El personal es extremadamente amigable y acogedor, y muchos revisores mencionan la amabilidad de empleados específicos, como Sra Loli y Sandra. Las instalaciones están bien equipadas, con baños, estacionamiento y entrada accesibles para sillas de ruedas, lo que lo hace un espacio inclusivo para todos. El lugar ofrece una variedad de actividades y servicios, incluyendo clases y comidas. Los revisores han elogiado la calidad de estos servicios, y algunos mencionan que se sienten como en casa. Sin embargo, hay un problema que ha sido reportado por un revisor, quien afirmó que el lugar tiene una "pobreza de recursos" y que la Comunidad de Madrid no parece estar cuidándolo adecuadamente.