El edificio se encuentra en una zona decente. El personal parece ser amable, con algunos clientes que mencionan la amabilidad de ciertos empleados como Vanessa y Marta. Sin embargo, la calidad general de los servicios proporcionados parece ser inconsistente. Algunos clientes informan que fueron tratados como uno de muchos pacientes, con una atención personal limitada y solo unos minutos de tratamiento. Otros expresan frustración por la falta de comunicación clara sobre su progreso y la limitada efectividad de los tratamientos que recibieron. Parece que la clínica tiene personal y recursos limitados, lo que puede provocar largos tiempos de espera y condiciones abarrotadas. Muchos clientes han expresado decepción con el espacio físico, describiéndolo como antiguo y poco invitador. Algunos clientes también han informado dificultades para comunicarse con la clínica, ya que reclaman que las llamadas telefónicas no se responden con prontitud. Un cliente mencionó que el tratamiento que recibió era similar a algo que podrían encontrar en una tienda, lo que implica una falta de profesionalidad y experticia. A pesar de los comentarios negativos, hay algunas revisiones positivas de clientes que apreciaron la amabilidad y la atención de ciertos miembros del personal.