Este centro médico ofrece un ambiente acogedor para niños y sus padres. Las instalaciones son limpias y bien mantenidas, con accesibilidad en silla de ruedas en todo el centro. El personal es atento y paciente, proporcionando un tratamiento suave y eficaz para pacientes jóvenes. Gerardo, el terapeuta líder, es altamente cualificado y conocedor en terapia física pediátrica. Se toma el tiempo para explicar los planes de tratamiento y proporcionar consejos personalizados a los padres sobre cómo apoyar el desarrollo de su hijo. El centro ofrece una variedad de servicios, incluyendo terapia física para niños con condiciones neurológicas, respiratorias u otras. También proporcionan atención temprana y apoyo del desarrollo. La Escuela de Padres es una valiosa herramienta de educación y orientación sobre el desarrollo del niño. Un aspecto destacado es el alto nivel de satisfacción del paciente, con muchos padres expresando gratitud y admiración por el trabajo de Gerardo. Sin embargo, hay una reseña negativa que destaca un posible problema con la detección de torticollis en un niño pequeño.