Este hospital tiene una reputación decepcionante basada en numerosas quejas de pacientes. Muchos han informado haber sido tratados mal por personal médico, y algunos incluso han sido gritados y hablados con desdén. La zona de recepción y los servicios telefónicos también han sido criticados por ser inamistosos y no responder. Aunque algunos pacientes han elogiado a ciertos profesionales médicos por su amabilidad y competencia, estos casos parecen ser la excepción en lugar de la regla. Una gran preocupación es el tiempo de espera largo para las consultas con especialistas y la falta de urgencia al abordar las necesidades de los pacientes. Algunos pacientes incluso han informado haber sido enviados con un tratamiento minimalista y sin seguimiento. Desafortunadamente, este hospital parece estar cayendo corto en la prestación de una atención de calidad y una experiencia del paciente respetuosa.