Este centro médico tiene sus puntos fuertes y débiles. Por un lado, cuenta con una infraestructura bien mantenida, incluyendo baños y estacionamientos accesibles para sillas de ruedas, lo que es una ventaja significativa para pacientes con problemas de movilidad. La capacidad del personal para hablar español es una característica común en este tipo de lugares, como se indicó en la información proporcionada. Por otro lado, hay algunas quejas sobre el trato a los pacientes. Algunos revisores han mencionado un miembro del personal grosero en la recepción, lo cual es inaceptable en cualquier entorno de atención médica. Además, ha habido problemas con la accesibilidad del centro, como la demora en la instalación de un ascensor para personas con discapacidad durante meses, lo que ha causado inconvenientes a pacientes en sillas de ruedas. Vale la pena destacar que la empresa intenta atender algunas de las necesidades de los clientes, como el sistema de citas y las instalaciones de baño.Un ejemplo notable de buen servicio es la recepcionista Caty, quien se esforzó por conseguir a un cliente una cita más temprana. También merece la pena mencionar el trato profesional y humano de algunos miembros del personal, como la enfermera Marta Lucila Meza Salazar y el médico Florentino Nombela.