Este Centro Médico de Reus ha sido una referencia para la ciudad durante 30 años, pero las experiencias recientes sugieren que la calidad del cuidado ha declinado. Si bien algunos pacientes han informado que han sido bien atendidos por los médicos, el personal de recepción y administrativo ha sido un gran desilusión. Varios pacientes han informado largos tiempos de espera, recepcionistas groseros e inútiles y una falta general de respeto por los pacientes. La situación se agrava por el hecho de que el centro no parece tener un plan claro para abordar estos problemas. Un paciente informó que se le dijo que el médico al que necesitaba hablar no estaba disponible, a pesar de haber hecho una cita, mientras que otro informó que estuvo esperando más de una hora y media. La compromiso del centro con la calidad y la atención al paciente se cuestiona por estas experiencias. Además, algunos pacientes han informado dificultades para llegar al centro por teléfono, con llamadas que a menudo quedan sin respuesta o se cortan después de un tiempo corto. La presencia web y de redes sociales del centro no son particularmente útiles para resolver estos problemas. En general, si bien el centro tiene una buena reputación en el pasado, las experiencias recientes sugieren que no está viviendo a la altura de su promesa. El problema no está con los médicos, sino con el personal administrativo y la forma en que se gestiona el centro.