Este lugar es una pequeña pero significativa pieza de la historia de Madrid, ubicada en un barrio tranquilo. Es un cementerio donde están enterradas muchas figuras destacadas, incluidas aquellas que fueron ejecutadas durante el levantamiento del Dos de Mayo contra la ocupación francesa. El cementerio en sí es bastante antiguo, data de 1796, y tiene una pequeña capilla con una cripta. Sin embargo, debido al vandalismo, suele estar cerrado y los visitantes deben llamar con anticipación para programar una visita.La única desventaja es que a menudo no está abierto al público y los visitantes deben solicitar una cita previa. Esto puede dificultar la planificación de una visita, pero el esfuerzo vale la pena para aquellos interesados en la historia. También vale la pena mencionar que el cementerio tiene un pequeño pero hermoso azulejo de cerámica de Francisco de Goya, que representa la ejecución.En general, este es un elemento único e importante de la historia de Madrid, y aunque puede ser difícil de visitar, definitivamente vale la pena intentarlo.