Este museo es un lugar perfecto para las familias con niños pequeños. El ambiente es infantil y los empleados están encantados de interactuar con los nenes. El museo en sí es pequeño pero está lleno de interesantes exposiciones, incluyendo escenas recreadas del rató cómic y la casa de la familia. Los guía son conocedores y entusiastas, lo que hace que la experiencia sea agradable para los nenes y los adultos.
La ubicación del museo es también conveniente, con una corta caminata desde el centro de la ciudad. Las horas de trabajo son flexibles, lo que hace que sea fácil encajar en tu horario. En general, es un buen lugar para pasar una mañana o una tarde con tu familia.
Algo que hay que tener en cuenta es que el museo es bastante pequeño, y merece la pena considerarlo antes de visitarlo si tienes grupos grandes o estás planeando una larga visita. Además, algunos visitantes pueden encontrar el cargo de 7€ por persona un poco élato, especialmente para los adultos.