Este lugar es una visita obligatoria para cualquier persona con intolerancia o sensibilidad al gluten. La variedad de productos sin gluten, incluyendo pan, pasteles, empanadas y tartas, es impresionante y de alta calidad. El personal es amable, acogedor y atento, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. La atmósfera es acogedora y atractiva, con una entrada y un baño accesibles para sillas de ruedas.Los precios son razonables, especialmente considerando la calidad de los productos. El lugar también es amigable con la comunidad LGBTQ+ y un espacio seguro para personas transgénero.Un problema es que el negocio solo está abierto unas pocas horas entre semana y durante un período más corto los fines de semana, lo que podría dificultar la visita para algunos clientes. A pesar de esto, el lugar vale la pena visitar por sus excelentes productos y atmósfera cálida.