Esta carnicería con experiencia de degustación es una joya escondida en Madrid. La ubicación es fácilmente accesible, con entrada accesible para sillas de ruedas, aparcamiento y baño. La tienda en sí es un edificio antiguo bellamente restaurado, con una atmósfera acogedora que te hace sentir en casa. El personal es amigable y acogedor, y los dueños, Juan y Martín, son apasionados por lo que hacen.La comida es la verdadera estrella del espectáculo aquí. Los productos de carne de Bodega El Capricho son de primera categoría, y los dueños se enorgullecen de servir solo ingredientes frescos y de alta calidad. El menú cambia constantemente, pero los platos son siempre creativos y deliciosos. Los tacos son imprescindibles, y el guacamole es cremoso y divino. Los precios son muy razonables, considerando la calidad de la comida.Una de las características destacadas de esta tienda es su atmósfera amistosa con la comunidad LGBTQ+. La tienda es un espacio seguro para la comunidad, y los dueños están activamente involucrados en la promoción de la inclusión y la diversidad. La tienda también tiene un baño de género neutral, lo que la hace un espacio acogedor para todos.La única desventaja es que la tienda puede estar bastante concurrida, especialmente los fines de semana. Sin embargo, el personal siempre está dispuesto a ayudar, y hacen todo lo posible para acomodar a todos. En general, esta tienda es una visita obligatoria para cualquiera que busque una experiencia gastronómica única y deliciosa en Madrid.