Esta ubicación parece ser un punto popular para una buena vez con amigos o para una velada más relajada. El bar ofrece una amplia variedad de opciones, incluyendo cócteles, shishas y comida, que parece ser bien recibido por los visitantes. El personal es amistoso y acomodativo, haciéndole sentir a los clientes como en casa. Los precios son razonables y el ambiente es de moda y tranquilo al mismo tiempo. Si bien el lugar parece estar bien adaptado principalmente para grupos y personas LGBTQ+, hay un problema potencial que es importante tener en cuenta: algunos revisores han criticado los niveles de ruido, particularmente durante las horas pico o cuando los grupos juegan juegos, lo que podría hacer que sea difícil para algunas personas relajarse y disfrutar de su tiempo.