La impresión general de este negocio es mediocre. Si bien los precios son altos y competitivos, la calidad de los servicios proporcionados es algo deficiente. La aproximación innovadora a la educación es evidente, pero no compensa por completo las carencias. El negocio tiene un claro problema con la retención del personal, con varios profesores que abandonan sus puestos a lo largo del año. Esto puede crear dificultades para los estudiantes que tienen que adaptarse a nuevos profesores y puede hacer que sea difícil mantener un nivel de instrucción consistente. Además, los centros de estudio no son enteramente amigables para los estudiantes, con problemas como una conexión a Internet lenta y acceso restringido a ciertas áreas. Algunos estudiantes han informado sentir presión para obtener referencias a cambio de compensación, lo que puede crear un sentido de coacción y socavar la experiencia educativa. Además, el negocio ha sido acusado de priorizar las ganancias sobre el bienestar estudiantil, con algunos padres sintiendo que se están aprovechando a ellos.