Este restaurante mexicano en el centro de la ciudad de Madrid ofrece una experiencia gastronómica única y deliciosa. La comida se hace con amor y el personal es muy amigable. Se adaptan a todas las multitudes, incluida la comunidad LGBTQ+, y son conocidos por sus bocadillos rápidos y opciones de comida nocturna. El restaurante está situado en un lugar de moda y acogedor, con un bar en el local y Wi-Fi disponible. Ofrecen servicio de mesa, asientos y una variedad de opciones gastronómicas, incluyendo brunch, cena y almuerzo.
Sin embargo, algunos visitantes han señalado que el servicio puede ser lento y que el personal no siempre está al tanto de los platos del menú y los ingredientes. El restaurante también ha sido criticado por sus asientos limitados y tiempos de espera prolongados. A pesar de estos problemas, el restaurante ha recibido excelentes críticas por su cocina mexicana auténtica y su atmósfera acogedora.
El restaurante es fácilmente accesible, con aparcamiento pago en la calle y asientos y entrada accesibles para sillas de ruedas. Aceptan reservas y tienen una atmósfera animada, con música en vivo y eventos. El menú es diverso, con una amplia variedad de opciones, incluyendo opciones vegetarianas y sin gluten. En general, este restaurante es un excelente lugar para cualquiera que busque una comida mexicana auténtica y deliciosa en una atmósfera animada y acogedora.
Un problema que destaca es el servicio inconsistente, con algunos visitantes que informan de un servicio lento y una falta de conocimiento sobre los platos del menú. Esto puede ser frustrante para los clientes que buscan una comida rápida y fácil. Sin embargo, la atmósfera amistosa y la comida deliciosa del restaurante compensan este problema, y sigue siendo un lugar popular para los visitantes de Madrid.