Esta ubicación enfrente de la playa ofrece una mezcla única de gastronomía y ocio, con vistas impresionantes del Mar Mediterráneo. El menú ofrece una variedad de opciones de cocina mediterránea, incluyendo platos pequeños, ensaladas y cócteles. El área de asientos en la azotea ofrece un ambiente trendy y casual, perfecto para socializar y disfrutar de la música en vivo y los eventos.El personal es generalmente atento y acogedor, con algunos empleados destacados como Mauri, Rebeca y Pablo que proporcionan un excelente servicio. La ubicación es amigable con la comunidad LGBTQ+ y tiene un ambiente acogedor para todos los grupos. Sin embargo, hay algunos problemas con el servicio, incluyendo retrasos en la toma de pedidos y pedidos olvidados, que pueden ser frustrantes para los clientes.La comida es una de las principales características de la ubicación, con muchas opciones para vegetarianos y veganos. Los precios son generalmente razonables, sobre todo teniendo en cuenta la calidad de la comida y la ubicación. Sin embargo, algunos clientes han expresado quejas sobre los precios elevados de algunos cócteles y la falta de opciones para aquellos con un presupuesto limitado.En general, esta ubicación es un buen lugar para una noche de amigos o una noche romántica, pero puede no ser la mejor opción para aquellos que buscan una experiencia más relajada o asequible.Uno de los problemas que destacan es el servicio inconsistente, con algunos empleados siendo más atentos y acogedores que otros. Esto puede ser frustrante para los clientes y puede disuadirlos de regresar en el futuro. Además, algunos clientes han informado sentirse presionados para pagar por comida que no habían comido debido a errores con sus pedidos.