Esta sucursal de CaixaBank se encuentra en el corazón de Madrid, en el edificio 62 de la calle Alberto Aguilera. El banco ofrece una variedad de servicios financieros, incluyendo la apertura de una cuenta no residente, la simulación de una hipoteca con un gestor y el depósito de dinero en el cajero automático. Los asesores están disponibles para informar a los clientes sobre los diversos productos ofrecidos por el banco.
Sin embargo, varios clientes han expresado su descontento con la calidad del servicio que recibieron. Algunos han informado que fueron tratados mal por la recepcionista, mientras que otros han experimentado dificultades para obtener ayuda del personal. Unos pocos clientes también han mencionado que los cajeros automáticos no funcionan correctamente, lo que es una inconveniencia significativa.
Un cliente quedó satisfecho con el servicio que recibió de un miembro del personal llamado Gemma, que fue descrito como profesional, resolutivo y cortés. Sin embargo, esto parece ser la excepción más que la regla.
La sucursal es accesible para sillas de ruedas, lo cual es un plus. Los horarios de trabajo son estándar, pero algunos clientes han quejado de la dificultad para ponerse en contacto con el personal durante estos horarios.
En general, la experiencia de los clientes en esta sucursal de CaixaBank ha sido decepcionante, con muchos que informan de un servicio de mala calidad y dificultades para obtener ayuda. La falta de innovación y calidad son los principales problemas con esta sucursal.