Este lugar es genial para familias con niños. Tienen un ambiente acogedor para niños que es muy bienvenido. Las ofertas de comida son limitadas, pero tienen una buena selección de café. La calidad de la comida es promedio, no es mala pero tampoco es excepcional. Los precios son muy razonables, obtienes buen valor por lo que pagas. La atmósfera es acogedora y relajante. La ubicación es un poco difícil de encontrar, pero una vez que estás allí, vale la pena. Tienen una marca conjunta con Cafetería la Sidrería, lo cual es un buen toque. Un gran inconveniente es que el lugar puede estar un poco concurrido durante las horas pico, lo que puede ser frustrante. En general, es un buen lugar para tomar un café y pasar tiempo con la familia.