Este emplazamiento de negocio es un salón de conciertos en el corazón de Madrid que se transforma en un club de música electrónica por la noche. Aunque tiene un ambiente tendencioso y ofrece varios servicios, incluyendo un aseo y pagos con NFC en móvil, hay varios problemas que afectan la experiencia en general. Por un lado, la limpieza de la instalación es una preocupación, ya que varios usuarios mencionan un estado deplorado de los baños. Por otro lado, el personal parece ser inconsistente, ya que algunos usuarios tuvieron una experiencia positiva con el personal y otros una negativa. También hay preocupaciones sobre la seguridad de los clientes, ya que un usuario mencionó que fueron puestos a salir de la instalación debido a un malentendido. Otra cuestión es que los precios son demasiados altos, ya que algunos usuarios se sienten sobrecargados de servicios. Además, la política de la instalación de no permitir a los no usuarios de sustancias entrar puede disuadir a algunos clientes. A pesar de estos problemas, la experiencia musical y cultural de la instalación es un atractivo principal, ya que muchos usuarios elogian la música y el ambiente.