Este lugar es un monumento imprescindible en la ciudad de Gijón, especialmente en el parque que lleva el mismo nombre. El ambiente es perfecto para reunirse con amigos antiguos y crear nuevos recuerdos. Tiene una buena reputación entre los locales y los visitantes. El bar en el sitio ofrece una amplia selección de café y alcohol, lo que lo convierte en un buen lugar para relajarse y despejarse. Desafortunadamente, la calidad de la comida y los refrescos podría ser mejor. En general, la experiencia es bastante agradable, pero el alto precio de algunos artículos podría ser un inconveniente para algunos clientes.