Esta bodega es una visita obligatoria para los entusiastas del vino. Los propietarios, Margarita, Alexandra y Gonzalo, están apasionados por su oficio y están más que dispuestos a compartir sus conocimientos con los visitantes. La bodega está bellamente mantenida y los viñedos son un espectáculo para la vista. La calidad de los vinos es consistentemente alta y los propietarios están orgullosos de su enfoque sostenible y ecológico en la elaboración del vino.Una de las características destacadas de esta bodega es su compromiso con la innovación. Siempre están buscando nuevas formas de mejorar sus procesos y superar los límites de lo que es posible. Esto se refleja en la variedad de vinos que producen, desde el Ercavio hasta el Los Conejos Malditos.Los precios de los vinos son razonables, considerando la calidad y unicidad de cada botella. Los visitantes pueden elegir entre una variedad de vinos, incluyendo opciones veganas y orgánicas, y incluso disfrutar de un picnic en los viñedos.Aunque el horario de la bodega solo los sábados puede ser un inconveniente para algunos, vale la pena señalar que se pueden hacer citas con anticipación. Esto permite a los visitantes planificar su visita y asegurarse de que aprovechen al máximo su experiencia.Un problema potencial que los visitantes pueden encontrar es el horario de funcionamiento algo limitado de la bodega. Aunque están abiertos de lunes a viernes, cierran temprano los sábados y están cerrados completamente los domingos. Sin embargo, este es un pequeño inconveniente en una experiencia otherwise excelente.En general, esta bodega es una joya oculta que definitivamente vale la pena visitar. Ya sea que sea un entusiasta del vino o simplemente busque una experiencia única, no se decepcionará.