Esta bodega ofrece una experiencia increíble para los visitantes. Desde el aparcamiento gratuito hasta el personal bien organizado y amable, todo es perfecto. La variedad de vinos y la historia de la bodega hacen que sea un destino imperdible para los amantes del vino. Los tours guiados y las degustaciones son excelentes, y la tienda de vinos en el sitio cuenta con una gran selección de productos. El lugar también es accesible en silla de ruedas, lo que lo hace inclusivo para todos. Los dueños y el personal son muy receptivos a los comentarios de los clientes y parecen estar apasionados por su trabajo. Algunos visitantes mencionaron que la bodega es un poco pequeña, pero no es un problema mayor. En general, esta bodega es un tesoro escondido que vale la pena visitar y explorar.La única cosa que podría mejorar es la señalización y las direcciones claras hacia la bodega, ya que algunos visitantes mencionaron que era un poco difícil encontrarla.