Esta iglesia es un lugar pacífico para visitar, especialmente los domingos cuando la comunidad se reúne para los servicios. El edificio es accesible para sillas de ruedas, lo que es una ventaja para los visitantes con problemas de movilidad. Desafortunadamente, ha habido algunos problemas con la disponibilidad del personal, especialmente los días laborables y las tardes laborables. La dirección actual hace que sea fácilmente accesible mediante transporte público. La mayoría de los visitantes elogian mucho los servicios y la cálida bienvenida que reciben de la comunidad. A pesar de la ocasional barrera idiomática, los visitantes a menudo mencionan el esfuerzo de la iglesia para acomodar a los no romanos a través de traducciones. El edificio en sí es simple pero decorado con gusto y tiene una atmósfera hermosa.