El restaurante es generalmente una buena opción para aquellos que buscan cocina filipina en Madrid. El personal es a menudo amigable y acogedor, lo que hace que los clientes se sientan cómodos. Algunos revisores han mencionado que el servicio es atento y rápido, mientras que otros han tenido experiencias negativas con el personal. La comida es consistentemente deliciosa, con muchos revisores elogian la palabok, el pollo inasal y el sisig. Sin embargo, ha habido algunos problemas con la calidad de los platos, ya que algunos revisores los han encontrado demasiado cocidos o carentes de sabor.Un problema importante que se ha reportado es la inconsistencia de los horarios de funcionamiento del restaurante. Algunos revisores han llegado y han encontrado el restaurante cerrado, incluso cuando está listado como abierto en el sitio web u otras fuentes. Esto puede ser frustrante para los clientes que están planeando visitar.Otro problema que se ha mencionado es el olor a comida en la cocina. Un revisor encontró el olor a comida cocinada abrumador y desagradable, lo que detractó de su experiencia gastronómica.La atmósfera del restaurante es generalmente acogedora y casual, lo que lo hace una buena opción para grupos grandes y pequeños. El restaurante también es bueno para niños, ya que algunos revisores han mencionado que es un gran lugar para traer a los niños. Los precios son generalmente razonables, con la mayoría de los revisores encontrando el costo alrededor de 10-20 euros por persona.El restaurante ofrece una amplia variedad de servicios, incluyendo un bar, baño y servicio de entrega para llevar. También ofrecen una variedad de opciones gastronómicas, incluyendo servicio de mesa, postre y comidas rápidas. En general, el restaurante es una buena opción para aquellos que buscan una comida deliciosa y auténtica filipina en Madrid. Sin embargo, los clientes deben estar conscientes de los posibles problemas con los horarios de funcionamiento y la calidad de la comida.