El gimnasio está bien ubicado, situado en un edificio en la calle Don Ramón de la Cruz en Madrid. El interior es decente, pero podría ser más moderno y atractivo para atraer a nuevos clientes. Un gran plus es que tienen una ducha y una buena red Wi-Fi. Sus programas de entrenamiento son variados y se ajustan a diferentes objetivos, pero sería genial ver más ejercicios innovadores y únicos.El equipo es suficiente, pero no extenso. El gimnasio está limpio y el personal es amigable y conocedor. También ofrecen clases en línea, lo cual es conveniente para aquellos que prefieren entrenar en casa.Sin embargo, un problema es que algunos clientes han informado dificultades para contactar con el gimnasio por teléfono, lo que puede ser frustrante.