Este restaurante marroquí, ubicado en el edificio 18, C. del Moscatelar, Madrid, ofrece una mezcla ústica de clásicas jordanas y opciones a la parrilla, lo que lo convierte en un destacado en el área. El ambiente del restaurante es últico y romántico, lo que lo convierte en un gran lugar para una cita o un acontecimiento especial.El servicio es atento y conocedor, con personal encantado de guiar a los clientes a través del menú y hacer recomendaciones. El menú mismo es variado y ofrece algo para todos, desde platos tradicionales como chéches y falafel a opciones más modernas como carnes y mariscos a la parrilla.Uno de los destaque del restaurante es su compromiso con la calidad y la autenticidad. Los chef se encargan de asegurarse de que cada plato esté hecho con ingredientes frescos y de alta calidad y de que los sabores y técnicas tradicionales sean preservados.En cuanto al precio, el restaurante es moderadamente caro, con la mayora de platos cayendo en el rango de €20-€40. Aunque está un poco por encima del rango promedio, la calidad y autenticidad de la comida hacen que sea bien valiosa la inversió.Sin embargo, hay algunos problemas que notar. En primer lugar, el restaurante puede volverse muy ruidoso, lo que dificulta tener una conversación. Además, la situación del estacionamiento es un poco caótica, con pocos espacios disponibles.En general, este restaurante es un must-visit para cualquier persona que busque una experiencia culinaria ústica y auténtica en Madrid. Con su ambiente últico, servicio atento y compromiso con la calidad, es un gran lugar para una noche de óptima con amigos o un acontecimiento especial.En cuanto a la cuestión, parece que el restaurante lucha con los niveles de ruido, lo que dificulta a los clientes tener conversaciones. Sin embargo, el restaurante está tomando medidas para abordar este problema y mejorar la experiencia de los comensales.