La tienda Belros tiene una ubicación decente en el complejo Alcampo Parquesur, pero la experiencia general se ve empañada por varios problemas. El comportamiento del personal es una preocupación importante, ya que muchos clientes han reportado un trato desamigable e incluso agresivo. Algunos empleados parecen estar con prisas y no se molestan en ayudar a los clientes o resolver problemas. Ha habido casos en los que los miembros del personal han sido desdeñosos e incluso groseros, lo cual es inaceptable para un negocio que se enfrenta a los clientes. No solo el servicio es un problema, sino que la calidad de los productos también es un decepción. Muchos clientes han reportado encontrar productos caducados o dañados, lo cual es inaceptable para una tienda que se enorgullece de ofrecer una amplia variedad de dulces y snacks. Además, algunos clientes han experimentado problemas con el sistema de pesaje de la tienda, lo que ha llevado a sobrecargar. La falta de empatía de la tienda hacia los clientes con discapacidades también es una preocupación importante, ya que un cliente informó que se le negó la entrada debido a su animal de servicio. Si bien la variedad de productos de la tienda es un punto a favor, no es suficiente para compensar los numerosos problemas con el personal y la calidad de los productos. En general, la experiencia en Belros es decepcionante y deja mucho que desear.