Este restaurante se encuentra ubicado en un distrito comercial, lo que lo convierte en una buena opción para aquellos que trabajan en la zona. El edificio en sí es impresionante, con un diseño moderno que llama la atención. El personal es amable y acogedor, pero a veces un poco lento en responder. La carta es variada e incluye una amplia gama de platos internacionales. Sin embargo, la calidad de la comida puede ser inconsistente, con algunos platos sabiendo mejor que otros. Los precios son generalmente razonables, aunque algunas opciones pueden parecer un poco demasiado caras. El restaurante tiene una alianza con Belfrio, lo que le da un toque adicional de atractivo. Hay algunas opciones de asientos al aire libre, que pueden ser una bienvenida interrupción del ambiente de oficina. La única cuestión es que el restaurante se puede volver bastante concurrido durante las horas pico, lo que puede afectar la calidad del servicio.