La experiencia en BBVA es mixta, con algunos clientes expresando satisfacción con los servicios recibidos. Los horarios de atención son consistentes, con el mismo horario entre semana, lo cual es un punto a favor. Sin embargo, la actitud y el comportamiento del personal han sido una preocupación importante para muchos clientes, con algunos describiéndolos como inútiles, poco profesionales y desagradables. Ha habido quejas sobre tiempos de espera prolongados, con algunos clientes teniendo que esperar más de una hora, y algunos miembros del personal priorizando a los clientes con tickets sobre aquellos que no los tienen. Algunos clientes también han experimentado problemas con los cajeros automáticos, con un cliente quejándose sobre la falta de máquinas en funcionamiento. La descripción del lugar como "amistoso con la comunidad LGBTQ+" y con un "espacio seguro para personas transgénero" es un aspecto positivo, lo que indica que el banco valora la diversidad y la inclusión. Sin embargo, la experiencia general ha sido empañada por la retroalimentación negativa de varios clientes, incluyendo un cliente que describió al personal como "super desagradable" y la experiencia como "pérdida de expectativas". En el lado positivo, algunos clientes han reportado tener una buena experiencia en el banco, particularmente con miembros del personal que fueron útiles y eficientes.