El restaurante está ubicado en una atmósfera casual, con Wi-Fi y baño disponible para los clientes. El menú ofrece una variedad de platos turcos, incluyendo kebabs y doner kebabs. El restaurante acepta varios métodos de pago, incluyendo pagos móviles NFC, tarjetas de débito, tarjetas de crédito y cheques. Sin embargo, la calidad de la comida es inconsistente, y algunos clientes reciben sus pedidos incorrectamente o con ingredientes de baja calidad. Un problema importante es la mala comunicación entre los clientes y el personal, lo que resulta en pedidos incorrectos y mal servicio. A pesar de la calificación promedio, el restaurante sigue siendo popular para comer solo, cenar y almorzar. Los precios son relativamente asequibles, que van desde 1€ hasta 30€ por persona. En general, la experiencia es decente, pero la calidad inconsistente y el mal servicio pueden ser desagradables.