Esta ubicación es un punto fabuloso para cualquiera que esté buscando una deliciosa comida o bocadillo. El alimento es casero y se hace con amor, y la variedad de opciones es impresionante. Desde croquetas hasta hamburguesas, hay algo para todos. El personal es también extremadamente amable y atento, lo que hace que la experiencia sea más agradable.
El ambiente es trendy y tranquilo, lo que la hace una gran opción para cenar a solas o un café tranquilo. La ubicación también es muy acogedora para la comunidad LGBTQ + y las familias con niños.
Un problema notable es que algunos de los platos pueden ser un poco caros, pero en general, la calidad y la experiencia hacen que valga la pena.