Este lugar es un gran lugar para relajarse con amigos, especialmente aquellos que disfrutan del vino. El ambiente es casual, perfecto para grupos. Aunque no sirven comidas, sus aperitivos y otras ofertas, incluyendo cerveza y licores fuertes, están todos bien hechos y frescos. El estacionamiento es conveniente, con estacionamiento de calle y un aparcamiento gratuito disponible. A pesar de la multitud, el nivel de ruido sigue siendo relativamente tranquilo. La única desventaja es las opciones limitadas, ya que no hay opciones de comida disponibles. El servicio siempre es amable y rápido. El precio total por persona es razonable, que oscila entre uno y diez euros. Una experiencia maravillosa, aunque definitivamente hay espacio para mejorar en cuanto a variedad de comida y bebidas.