Según los datos, este negocio parece ser conocido por su comida de alta calidad a un precio razonable, pero ha recibido varias reseñas negativas sobre el servicio y la atmósfera. El bar ha sido acusado de ser sucio, con un cliente matando a una cucaracha con su zapato, y ha recibido informes de comportamiento racista y discriminatorio por parte del personal. Además, se han presentado quejas sobre la falta de disponibilidad de ciertos elementos del menú y el servicio lento. Por otro lado, algunos revisores han elogiado el carácter único del lugar y la amabilidad del personal. Sin embargo, estos comentarios positivos parecen ser ampliamente superados por los negativos, lo que sugiere que el negocio debe abordar sus problemas con el servicio y la limpieza para mejorar la satisfacción del cliente.