Este encantador bar es un tesoro oculto en la tranquila ciudad de Oroz-Betelu. Es perfecto para aquellos que quieren relajarse en un ambiente acogedor, rodeados del suave zumbido de la conversación y el ocasional tintinear de vasos. El personal es amable y acogedor, con un especial agradecimiento a Luisa, la anciana dueña que ha estado atendiendo el bar durante años.