Este lugar es un lugar popular para aquellos que buscan un regalo dulce, con muchos clientes que elogian sus deliciosos churros y chocolate. Los dueños son conocidos por su servicio amable y atento, con muchos clientes que señalan que son muy acomodados y pacientes. La atmósfera es acogedora y atractiva, con un gran espacio interior y un área de asientos al aire libre disponible.Sin embargo, hubo un problema mencionado por un cliente, donde recibieron churros insípidos, fríos y aceitosos después de llamar a un pedido y hacer que tardara un tiempo en llegar. Los dueños respondieron a la queja, pero el cliente no quedó satisfecho.En general, este lugar parece ser un gran lugar para aquellos que buscan un regalo rápido y delicioso, pero pueden considerar llamar con anticipación para asegurarse de que su pedido esté preparado y servido fresco. Los precios son muy razonables, con una docena de churros que cuesta alrededor de 5,50 euros. El lugar también es accesible para sillas de ruedas, con una entrada y un baño accesibles para sillas de ruedas disponibles.