El lugar ofrece una variedad de servicios financieros, incluyendo cuentas, tarjetas, préstamos y fondos de inversión. El personal, incluyendo Esther, Álvaro y Juanluis, son amables y cooperativos. Sin embargo, ha habido informes de mal comportamiento y falta de voluntad para ayudar por parte de algunos empleados. Los horarios de trabajo son limitados, con el banco cerrado los sábados y domingos. Vale la pena señalar que los horarios del banco no parecen coincidir con su hora de cierre establecida, ya que a un cliente le dijeron que tendría que regresar al día siguiente para completar una tarea. En general, la experiencia es algo inconsistente, con interacciones tanto positivas como negativas reportadas por los clientes.