Esta ubicación es una oficina de Banco Santander, que proporciona servicios financieros a individuos. El comportamiento del personal ha sido inconsistente, con algunos empleados siendo muy útiles, como Carmen, mientras que otros han sido inprofesionales, arrogantos u incluso groseros. El problema que destaca es la falta de respeto y la mala educación mostrada por algunos empleados, especialmente el director, hacia clientes de larga data. La experiencia de los clientes se ve empeorada por largos tiempos de espera, mala atención y dificultades con las transacciones. Las horas de funcionamiento de la oficina parecen ser estándar, pero la experiencia en general no es impresionante.