Esta ubicación de Banco Santander tiene un impacto negativo en sus clientes. El personal es desagradable y algunos clientes han reportado haber sido tratados con desrespeto y grosería. Un cliente mencionó que le dijeron que llamara al departamento legal, lo cual es inusual. Ha habido problemas con la disponibilidad de efectivo, con algunos clientes que no han podido retirar dinero incluso cuando la máquina está funcionando. La accesibilidad está disponible, con una entrada accesible para sillas de ruedas. Sin embargo, los horarios de trabajo parecen limitados, con el banco solo abierto de 8:30 a 14:30 entre semana. Desafortunadamente, ha habido problemas con el servicio al cliente, con algunos clientes esperando en la cola durante mucho tiempo y no siendo atendidos. Algunos han reportado haber sido colgados o no haber podido contactar a un representante. Esto hace que sea difícil para los clientes obtener la ayuda que necesitan. Ha habido casos de retrasos y problemas con transacciones financieras, lo que puede ser estresante para los clientes. Parece que algunos miembros del personal son más útiles que otros, como Raquel, que es mencionada positivamente. Sin embargo, esto no es consistente en toda la junta.