Este hotel animado ofrece una combinación única de lujo y estilo de los 80, lo que lo convierte en una excelente opción para aquellos que buscan una experiencia elegante y moderna. La ubicación conveniente del hotel cerca del metro y los autobuses facilita la exploración de Madrid. El personal es educado y útil, y las habitaciones están limpias y bien mantenidas. Sin embargo, hay un problema notable con la limpieza de las habitaciones, ya que un revisor mencionó que el personal entró en su habitación sin permiso para limpiarla, lo que se consideró una invasión de su privacidad. A pesar de esto, la piscina y el bar en la azotea del hotel son un gran destaque, y la atmósfera del hotel, favorable a la comunidad LGBTQ+, es un plus. El desayuno del hotel también es un bono, con una gran selección de opciones. Aunque algunos revisores han mencionado que el hotel es un poco caro, vale la pena por la experiencia general. En general, este hotel es una excelente opción para aquellos que buscan una estancia divertida y elegante en Madrid.