La agencia se encuentra en el centro de Pontevedra, en un edificio con fácil accesibilidad para personas con discapacidad. Las horas de trabajo son adecuadas para la mayoría de la gente, aunque sería mejor tener más opciones en fin de semana. Los empleados son generalmente útiles y tratan de encontrar una solución a cualquier problema que pueda surgir, pero han habido casos en los que el servicio al cliente fue pobre. Algunos clientes han informado de serle pedidos pagar comisiones adicionales sin explicaciones claras. Uno de los mayores problemas es la falta de transparencia en el proceso de alquiler, incluido el hecho de que algunos clientes han sido dados un tipo diferente de vehículo de lo que reservaron, y otros han sido cobrados por daños que no eran su culpa.