El negocio está situado en una ubicación conveniente, con una dirección en la Calle del Príncipe de Vergara en la ciudad de Madrid. Su entrada accesible para sillas de ruedas es un plus. Sin embargo, la calidad de los servicios proporcionados es un decepción. Muchos revisores han expresado su insatisfacción con la falta de capacidad de respuesta y ayuda por parte del personal. Algunos incluso han acusado al negocio de ser corrupto y explotador. Por otro lado, los precios son bastante razonables, y muchos revisores aprecian las consultas y servicios gratuitos ofrecidos. La innovación del negocio también es digna de mención, ya que ha logrado proporcionar una amplia gama de servicios a sus miembros, incluyendo asesoramiento legal, capacitación continua y prevención de riesgos laborales. Sin embargo, esto viene a costa de ser un poco demasiado clientelista, y algunos revisores sienten que el negocio prioriza sus propios intereses sobre los de sus miembros. En general, el negocio tiene sus fortalezas y debilidades, y depende de cada individuo decidir si vale la pena unirse o no.
Un problema importante que destaca es la falta de transparencia y responsabilidad dentro del negocio. Muchos revisores han expresado su frustración con el manejo de asuntos financieros por parte del negocio, y algunos han acusado a la dirección de malversar fondos. Esta falta de confianza ha llevado a una sensación de malestar entre muchos revisores, que están reacios a recomendar el negocio a otros.