Esta escuela de baile es un lugar fantástico para niños y adultos por igual. Los instructores son excelentes y muy profesionales, lo que hace que la experiencia de aprendizaje sea agradable para todos. La atmósfera es cálida y acogedora, con un sentido de comunidad que te hace sentir como parte de una gran familia. La escuela también es muy amigable y segura para la comunidad LGBTQ+, lo cual es un gran plus.Las clases están bien estructuradas y adaptadas a diferentes edades y niveles de habilidad, lo que facilita que los estudiantes progresen a su propio ritmo. Los instructores son pacientes y alentadores, y se aseguran de que todos se sientan incluidos y apoyados.Las instalaciones de la escuela también son muy buenas, con baños, asientos y entrada accesibles para sillas de ruedas. El estacionamiento también es accesible, lo que facilita que todos entren y salgan.Una cosa que vale la pena mencionar es que la escuela tiene una muy buena reputación en la comunidad, con muchos estudiantes y padres felices. Sin embargo, el único inconveniente es que la escuela no está abierta los fines de semana, lo que puede ser una limitación para algunas personas.En general, esta escuela de baile es un lugar genial para aprender y divertirse, con instructores y instalaciones excelentes.