Este lugar es un saco de mezcla, con algunas cualidades redimibles y algunas áreas de mejora. La atmósfera es casual y adecuada para una comida rápida, con aparcamiento gratuito disponible para los clientes. Sin embargo, el servicio ha recibido varias quejas sobre ser poco amigable y carente de empatía. Un cliente incluso informó que fue reprendido por el dueño cuando intentaron aparcar su coche.
La calidad de la comida es media, con algunos platos que reciben grandes elogios mientras que otros han sido descritos como "un desastre" y "inadmisible". El menú incluye una variedad de opciones, incluyendo paella, pollo y san jacobs, pero algunos clientes han informado que han sido sobrecargados y han recibido un mal valor por su dinero.
En términos de precios, este lugar parece estar en el extremo alto, con un cliente que informó de una factura de 49 euros por un solo pollo y algunos platos secundarios. Sin embargo, el dueño argumenta que esto se debe a la alta calidad de los ingredientes y el cuidado tomado en la preparación de cada plato.
Uno de los mayores problemas con este lugar es la falta de innovación en su menú y servicio. Mientras que la paella es un plato clásico, algunos clientes han informado que sienten que están obteniendo lo mismo cada vez que visitan. Además, la falta de creatividad en el servicio ha sido un gran obstáculo para algunos clientes.
En general, este lugar tiene potencial, pero necesita trabajar en abordar los problemas con su servicio e innovación. Con un poco de esfuerzo, podría convertirse en un destino imprescindible para los amantes de la comida y las familias.
Un problema que destaca es la falta de respeto y empatía mostrada a los clientes por el dueño y el personal. Esto ha resultado en varias quejas sobre ser hablado de manera grosera y ser sobrecargado. Es esencial abordar este problema y proporcionar un mejor servicio al cliente para generar confianza y lealtad con los clientes.