Este lugar tiene mucho que ofrecer, con una excelente ubicación justo en la playa. Las vistas del océano son simplemente impresionantes, y es un lugar perfecto para relajarse y disfrutar de una bebida fría. El personal es amable y atento, pero puede estar un poco abrumado cuando está ocupado. La comida es decente, pero no es particularmente impresionante, y los precios son un poco altos para lo que se obtiene. El área de la barra es un poco estrecha, pero es un lugar excelente para observar a la gente y disfrutar del ambiente. Desafortunadamente, la limpieza del lugar puede ser un problema, con mesas y pisos sucios. En general, es un lugar excelente para tomar una bebida y disfrutar de las vistas, pero no esperes demasiado de la comida o el servicio.